Corcho geométrico

Al contrario que en los geoplanos, aquí no hay retícula. Las chinchetas se clavan donde uno quiera y se pueden mover después, y las gomas y los cordeles se atan a ellas. Esa libertad, que parece una simplificación respecto de los geoplanos, es justo lo que lo hace útil para empezar (por ejemplo).

Para mirar figuras antes de medirlas

En los primeros pasos del razonamiento geométrico las figuras se reconocen como un todo, por su aspecto: esto es un triángulo, aquello parece un cuadrado. Todavía no se razona con propiedades, y mucho menos se deducen unas de otras. Lo que hace falta en ese momento no son medidas, sino muchos ejemplos y contraejemplos, y poder tocar, explorar y reflexionar.

Como las figuras están atadas a las chinchetas y no a unas coordenadas, arrastrar una chincheta deforma la figura sin destruirla. Que haya goma y cordel es interesante, porque con el cordel se mantendrán longitudes. Preguntas que tiene sentido explorar:

  • Une cuatro chinchetas y muévelas todo lo que quieras. ¿Qué es lo que nunca cambia por mucho que lo retuerzas? ¿Sigue siendo la misma clase de figura?
  • Coloca una figura que parezca un cuadrado y estírala poco a poco. ¿En qué momento deja de serlo? ¿Y sigue siendo un rectángulo? ¿Y un cuadrilátero?
  • Haz varias figuras y clasifícalas en grupos. ¿Por qué van juntas las que van juntas? La respuesta irá cambiando a lo largo del curso o etapa, y en ese cambio hay precisamente aprendizaje.

Los recuentos de vértices y lados, el perímetro y el área están escondidos en la casilla Comprobaciones. Al principio estorban más que ayudan: la idea es explorar y discutir, y, quizá (no siempre) sacar los números después, cuando ya haya algo que contrastar.

El rotulador y el cordel tenso

Con la herramienta del rotulador se hace clic en una o varias chinchetas para atar en ellas el cordel, y luego se arrastra por el corcho. El cordel se mantiene tenso, así que el rotulador solo puede moverse por donde el cordel le deja, y va dejando su trazo. Es el trazado del jardinero, el de toda la vida, con la cuerda y la estaca. ¿Recuerdas la escena de la película Ágora cuando Hipatia traza la elipse en la arena?

Lo que se conserva es la longitud del cordel. Con una chincheta, eso obliga a mantener la distancia a ella. Con dos, lo que queda fijo es la suma de las distancias a las dos. Con tres o más, la suma de las distancias a todas. Merece la pena probarlo sin saber qué va a salir.

La tinta se queda en el corcho aunque después muevas las chinchetas, así que se pueden dibujar varias curvas con los focos cada vez más separados y compararlas encima. Hay un botón para borrar solo la tinta y dejar las chinchetas donde están.