Poliminós

Un poliminó es una figura formada por cuadrados iguales unidos por sus lados. Con dos cuadrados solo hay una posibilidad, el dominó. Con tres, dos. Con cuatro salen los tetraminós, que son los del Tetris. Y a partir de ahí la cosa se pone interesante, porque contarlos deja de ser evidente y hay que organizarse.

Cómo se usa

  • ▦ Pintar: haz clic o arrastra para ir poniendo cuadrados. Los que se tocan por un lado forman una sola pieza; los que solo se tocan por un vértice, no.
  • ✥ Mover: arrastra la pieza. R la gira 90° a la derecha, L a la izquierda, D la duplica. Las piezas no pueden solaparse.
  • ⟋ Eje y luego S: para la simetría hay que trazar antes el eje, arrastrando de un vértice de la cuadrícula a otro. Los vértices pueden estar en la figura o fuera de ella.
  • ◍ Color para distinguir unas piezas de otras, y ✕ Borrar para quitar cuadrados. Si al quitar uno la pieza queda partida en dos, se convierte en dos piezas.

¿Cuántos tetraminós distintos hay?

Una actividad clásica es preguntarse cuántos tetraminós distintos hay. La respuesta habitual es cinco, pero conviene mirarla de cerca, porque distinto significa cosas diferentes según lo que se permita. La casilla Comprobaciones deja elegir el criterio, ya que al marcar reflejadas = iguales se asume que dos piezas simétricas son iguales, y al desmarcarla, no. El botón ⚖ Repetidas marca en naranja las piezas que son la misma según el criterio elegido y dice cuántas distintas hay.

Conviene utilizar didácticamente este botón, ya que la gracia está -según qué actividad, claro- en que sean los alumnos los que descubran que dos piezas que parecían distintas eran la misma girada.

Guardar para seguir otro día

El botón ⤓ Guardar descarga un archivo con todas las piezas y sus colores, y ⤒ Abrir lo recupera. El botón añade el contenido de un archivo a lo que ya haya en el tablero, en vez de sustituirlo.

Esto es lo que permite encadenar actividades. Un día se buscan los 35 hexaminós, que cuesta un buen rato. Otro día se recuperan y se pregunta cuáles de ellos son el desarrollo plano de un cubo. Y con los 12 pentaminós guardados se pueden plantear los puzles clásicos, como cubrir un rectángulo de 6×10 con las doce piezas.