Dos clases de matemáticas, puerta con puerta, pueden ser muy diferentes. Tanto, que nos podemos preguntar si en el fondo se trata de la misma asignatura. Claro, siempre que se nos ocurra asomarnos a ver qué se hace en el aula de al lado, porque nos podemos jubilar sin saberlo. El caso es que hay varias formas de acercarse a otras maneras de enseñar. Incluso, de entender las matemáticas. Quizás hayamos tenido la suerte de coincidir con alguien especial en nuestros primeros destinos. O puede que un correo o un cartel nos haya animado a asistir a unas JAEM o unas jornadas autonómicas. O una lectura o un post en redes sociales nos haya llevado a preguntarnos si realmente soy el docente que quiero ser. El ánimo de esta charla no es otro que el de sumarse a esta lista -ojalá-, promover la reflexión e invitar a la acción.
Como decía Skemp, primero hay que saber de qué estamos hablando. Es posible que lo único que tengan en común dos clases de matemáticas, puerta con puerta, sea el nombre con que el alumnado rellena el horario escolar. En otras palabras, que sean, en el fondo, dos asignaturas diferentes. En cada una de ellas, aprender matemáticas no significa lo mismo. Porque puede que nos estemos refiriendo a saber ejecutar ciertos procedimientos en ejercicios tipificados, aunque no se sepa por qué funciona el asunto. O puede que nos estemos refiriendo a resolver problemas genuinos, a comprender nuevos conceptos a partir de ahí, a comunicar ideas matemáticas, a representarlas, a razonar, a argumentar, a conectar conceptos, etc. Cuando se pasa de una cultura de aula a otra, el alumnado lo nota, cambia su visión de las matemáticas, sus afectos hacia ellas y su autoconcepto.
Para despejar x, se sigue un largo y complicado proceso que no vamos a ver aquí. Es lo que parece sugerir el currículo, pero como ni el profesorado está en condiciones de plantear situaciones al respecto ni el alumnado de aprender a razonar, …
Se trata de un ciclo formativo anual para docentes de matemáticas de 5º y 6º de Primaria y 1º y 2º de ESO. Sigue una modalidad híbrida: con sesiones presenciales en nuestros centros CaixaForum y en el Museo de la Ciencia CosmoCaixa; y acompañamiento online durante la fase de implementación.
Recuerdo aquellos hilos que hacía de «Elige tu propia aventura». Pues para empezar lenguaje algebraico en, digamos, 1º ESO, habría varios caminos, pero el peor de todos es el que empieza definiendo monomio. Al mismo nivel que la regla de tres para …
Me puse en contacto con Pablo Beltrán para pedirle ayuda en la preparación del monográfico, además quedamos en la Facultad de Educación un día del mes de marzo para hablar de la enseñanza de las matemáticas en las aulas. No le conocía personalmente, aunque sabía de su actividad a través de las redes sociales. Está presente habitualmente en diferentes redes y suele participar en debates y podcasts educativos. Precisamente el día que quedamos la prensa recogía información sobre la evaluación de diagnóstico y los resultados en la competencia matemática.
Son reflexiones a partir de TIMSS, que evalúa lo que evalúa, pero salen cuestiones tremendas sobre cultura de aula, género y demás que deberían implicar acciones inmediatas.
Las Jornadas son un lugar de encuentro para docentes desde la etapa infantil hasta la universitaria, un foro de comunicación de trabajos, experiencias e inquietudes del profesorado de matemáticas en nuestra comunidad, así como un elemento más que contribuya a transmitir y a hacer visible la cultura matemática en la sociedad navarra.
Otro ratito conversando, esta vez sobre proporcionalidad. También podríamos decir simplemente que hay un mundo más allá de la regla de tres, y está en este.
Un ratito conversando sobre racional y medida. ¿Por qué medir en matemáticas? ¿Qué diferencia hay entre la medida en matemáticas y la medida en ciencias experimentales? Conexiones del sentido de la medida con otros sentidos. Materiales manipulativos y medida. La medida como modelo de aprendizaje para las diferentes representaciones del número racional. Etc.