Resumen Este trabajo forma parte de un proyecto de investigación cuyo objetivo es diseñar, experimentar y evaluar intervenciones educativas que promuevan formas de razonamiento algebraico en los primeros niveles de educación primaria usando tareas de …
s un juego de cartas de 2 a 6 jugadores, y en la cajita pone que la edad recomendada es a partir de 8 años. En esto me permito discrepar frontalmente. Como veremos, es un juego muy, pero que muy fácil de explicar.
El aprendizaje de los hechos de las operaciones básicas (popularmente conocidos como *tablas*) ha de realizarse en paralelo o, incluso, de forma posterior, a los campos de problemas que se resuelven con las mismas
Cítese como:
Arnal-Bailera, A., Beltrán-Pellicer, P., Gil, E., Marco-Buzunáriz, M. A., Pellicer-Ortín, S., & Tomás-Aragonés, L. (2018). Dificultades en el desarrollo de la competencia argumentativa en lengua inglesa en matemáticas y psicología con maestros en formación. 6th International Congress of Educational Sciences and Development. Setúbal, Portugal.
Vamos a dejar aquí un regalo para el nuevo año. Se trata de un calendario que se construye con los módulos rómbicos de Nick Robinson. Como en todo buen diseño de papiroflexia modular, no hace falta pegamento ni nada.
La relación de las matemáticas con las películas y series de ficción va más allá de lo puramente anecdótico, no hay más que pasarse -por ejemplo- por la web de J. M. Sorando, Matemáticas en tu mundo. En los dibujos animados orientados a un público infantil también nos vamos a encontrar matemáticas: conteos, aritmética, medidas, azar, geometría, etc., muchas veces inmersas en situaciones cotidianas. O no tan cotidianas, como aventuras con naves espaciales, hadas y duendes, o animales que hablan.
En este trabajo se realiza una síntesis de conocimientos didáctico-matemáticos sobre el estudio de la proporcionalidad en educación primaria y secundaria. Utilizamos como marco teórico la Teoría de la Idoneidad Didáctica, desarrollada dentro del …
Introducción, un recurso excelente Un excelente recurso con el que profundizar en el sistema decimal posicional (el que utilizamos habitualmente para escribir los números) son los billetes. Ahora bien, necesitamos billetes estrictamente decimales; es decir, de 1, de 10, de 100 y de 1000. No nos valen, en este caso, los de 5 o 50, porque introducen una base auxiliar que nos despista y nos aleja del objetivo que se persigue.