Dibuja un triángulo y pinta los ángulos
Lo que viene a continuación es una versión blog o desplegada de este hilo de Twitter.
¿Lo mejor de la semana? El por qué que soltó una alumna en un taller de origami y matemáticas en Primaria. Dibujad triángulos. Mejor si somos creativos. Pintamos los ángulos y los rompemos.
¿Cómo? Sí, y tratamos de juntar los vértices en un punto. A ver qué observamos.

Ahí no hay nada de origami, vale. Es el aperitivo. Y ya en lo de ser creativos dibujando triángulos había matemáticas. Porque salirse de los estereotipos en geometría… Pero ¡¡¡por qué pasa eso, si nos has dejado dibujar el triángulo que quisiéramos!!!
No habrá origami todavía, pero matemáticas hay un rato. Observar, conjeturar de manera bastante sólida que está pasando algo muy curioso con cualquier puñetero triángulo, tiene un valor tremendo ya. Para dar respuesta a ese por qué tendríamos que iniciar un caminito de comparación de ángulos y cómo esto se relaciona con la idea de paralelismo. Pero… yo lo que venía a hacer aquí es otra cosa.
Esto era curioso, ¿verdad? Pues ahora el reto:
¿Seríamos capaces de juntar los tres vértices en un punto, sin cortar, para mostrar qué se forma igualmente un ángulo llano?
Esto último es un ejercicio para los lectores. Es algo que se ve menos que el aperitivo, que es un clásico que debería ser habitual. No vale ver el dibujico en un libro de texto y hala, los ángulos de cualquier triángulo suman 180º.